Archive for Octubre, 2011

Las obsesiones de Jobs

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Recomiendo la lectura de este post. Muy bueno.

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Para el creador del iPod, su lavadora le ilusionó más que cualquier otro utensilio de alta tecnología.- Se publica la edición española de la biografía escrita por Walter Isaacson

“Aquellos electrodomésticos me han hecho más ilusión que cualquier otro utensilio de alta tecnología en años”. Steve Jobs, alma de Apple, se refería así a la lavadora de su casa, que tardó ocho años en amueblar porque “solo se rodeaba de cosas que pudiera admirar”, según su viuda, Laurene Powell. La elección de una lavadora europea (que tarda más, pero conserva mejor la ropa) sobre una americana fue un debate familiar de semanas.

Walter Isaacson entrevistó a más de un centenar de familiares, competidores, adversarios y colegas del fundador y exjefe de Apple, fallecido el 6 de octubre, para escribir Steve Jobs, biografía que publica la editorial Debate.

Isaacson describe al padre del Mac, del iPod, del iPhone y del iPad como un tipo contradictorio. Una personalidad compleja, fuerte y arrogante, pero también sensible, vulnerable y de lágrima fácil. Un romántico que podía ser déspota y cruel; que dividía el mundo en clasificaciones binarias, entre “iluminados y capullos”.

En pleno proceso de creación del ordenador Macintosh, Jobs se quejó a un ingeniero de que el sistema operativo tardaba en arrancar. Pizarra en mano, calculó: si cinco millones de personas usaban Mac y tardaban 10 segundos de más en arrancar el ordenador cada día, aquello sumaba 300 millones de horas anuales, lo que equivalía a salvar 100 vidas cada año. “Si con ello pudieras salvar la vida a una persona, ¿encontrarías la forma de acortar el arranque en 10 segundos?”, le inquirió al programador Larry Kenyon. El sistema acabó arrancando 28 segundos más rápido.

Quien no tuviera respuestas, con Jobs tenía un problema. A los 13 años dejó de ir a la iglesia luterana. El pastor no supo qué contestar a por qué Dios permitía que en Biafra los niños murieran de hambre. No quiso tener “nada que ver con una adoración de un Dios así”.

De sus padres adoptivos, Paul y Clara Jobs, que le consintieron todo en la vida, el fundador de Pixar aprendió la importancia de terminar bien las cosas, “aunque no se vieran”. Residían en una casa del arquitecto Joseph Eichler que, inspirado por Frank Lloyd Wright, construía espacios de diseño limpio y estilo sencillo. Aquella fue su visión para Apple. Lo importante era un buen diseño. Lo aplicó a los aparatos y a sí mismo. Sus apariciones con jersey negro de cuello de cisne son diseño de Issey Mikaye. Le hizo un centenar. “Tengo suficientes para que me duren el resto de mi vida”.

Sus obsesiones no solo eran estéticas y éticas, también dietéticas. Siempre experimentó dietas compulsivas. En una primera época solo se alimentaba de fruta y verdura. Después, tras leer Sistema curativo para dieta amucosa, de Arnold Ehret, abandona los alimentos con almidón (arroz, cereales, pan, leche, grano…) y practica prolongados ayunos. Jobs aseguraba que su dieta vegana evitaba la producción de mucosa y también de olores corporales, por lo que no usaba desodorante ni se duchaba con frecuencia.

Ya con cáncer siguió dietas veganas, acupuntura y mejunjes de hierbas y hasta tratamientos que encontró por Internet. Recién trasplantado rechazaba la ristra de zumos que le ofrecían, de distintos sabores, hasta que el médico le gritó: “Deja de pensar en ellos como comida. Comienza a pensar como medicina”. Dietética y estética sobre todas las cosas. Medio sedado rechazaba las máscaras de oxígeno porque eran “feas”.

La espiritualidad oriental y filosofía zen le acompañan a lo largo de su vida. Vegetarianismo y budismo zen, meditación y espiritualidad, ácido y rock forman sus años universitarios. De su pasó por India se trae la disentería. Meditaba por las mañanas, asistía como oyente a clases de física en Stanford, trabajaba en Atari y soñaba con crear su propia empresa.

Cuando Apple sale a Bolsa, Jobs pasa de recompensar a Daniel Lotkke, uno de sus mejores amigos de universidad, que estaba en Apple desde el inicio. El cofundador Steve Wozniak trató de remediarlo. Le propuso que le daría exactamente lo mismo que le diera él. “De acuerdo, yo voy a darle cero”. A sus 25 años ya tenía 256 millones de dólares en el bolsillo. La actitud de Jobs hacia la riqueza resultaba algo compleja, escribe Isaacson. “Fue jipi antimaterialista, pero supo capitalizar los inventos de un amigo que quería regalarlos; un devoto del budismo que decidió que su vocación eran los negocios. Semejantes actitudes parecían entrelazarse en lugar de entrar en conflicto”.

En NeXT, la empresa que fundó al ser despedido de Apple, desarrolló sus instintos naturales. Los buenos y los malos. El resultado fueron una serie de productos espectaculares que resultaron enormes fracasos de ventas. Esa fue su experiencia formativa. La que lo preparó para el éxito posterior. Jobs, en cualquier caso, se jactaba de que NeXT “habia llegado con cinco años de adelanto”. Fue la base sobre la que después funcionaría OS X y el sistema operativo para los aparatos móviles de Apple. El multimillonario y ex candidato a presidente de EE UU Ross Perot le insufló 20 millones de dólares a NeXT. En una cena en honor del rey español, Perot invitó a Jobs y se lo presentó. Según Perot, Jobs le describió al monarca apasionadamente cómo sería la siguiente generación de ordenadores. Al rato, el rey le garabateó algo en un papel, que entregó a Jobs. Le había comprado un ordenador.

Los dibujos animados no escapan a su perfeccionismo. “No sabría decirte el número de versiones que vi de Toy Story antes de su estreno”, recuerda Larry Ellison, fundador de Oracle y gran amigo de Jobs, ambos hijos adoptados. “Aquello se convirtió en una especie de tortura. Iba a su casa y veía la mejora del 10% de secuencias. Él estaba obsesionado porque todo saliera bien, tanto la historia como la tecnología y no quedaba satisfecho con nada que no fuera la perfección absoluta”. Hoy, Toy story se considera una de las grandes películas de la historia y sus estudios Pixar tan revolucionarios en la industria cinematográfica como Apple en la tecnológica.

Pero también era un romántico. En el vigésimo aniversario de la boda con Laurene Powell la llevó donde se casaron, a Yosemite. “No sabíamos mucho el uno de otro”, le escribió, “pero nos dejamos llevar por nuestra intuición: me hiciste flotar… (…) Mis pies nunca han vuelto a tocar el suelo”. Aparte de los tres hijos con Powell, tuvo una hija anterior, Lisa, de la que no se ocupó hasta los ocho años. Le pilló a su mujer con otro y no se fiaba de su autoría. También flirteó con Joan Baez, “porque había sido amante de Dylan”, dice una amiga viperina. En su iPod, Jobs llevaba toda la música de Dylan y de The Beatles. También a los Rolling, a Don McLean y a Bach. Cuando Yo Yo Ma dio un concierto en su casa con un Stradivarius de 1773, Jobs le dijo: “Tu interpretación es el mejor argumento que he oído nunca sobre la existencia de Dios”.

Jobs prohibió los PowerPoint a su regreso a Apple”La gente que sabe de lo que habla no los necesita”. Y implantó una nueva cultura: la empresa se tiene que centrar en cuatro cosas. Era otra de sus capacidades, saber desechar lo que no era importante. Su habilidad por concentrarse en lo fundamental salvó a Apple, dice Isaacson. También centró Apple en el diseño, al revés que la mayoría de empresas tecnológicas, donde la ingeniería determina el diseño.

La apertura de tiendas fue el último gran detalle para controlar toda la cadena, desde el silicio a la carcasa de los aparatos. Tenía capacidad para ser un gran estratega y un maestro en los aspectos más nimios. Participó activamente en el diseño de las tiendas y hasta discutió por el tono de gris de las señales del baño.

El libro explica el origen de la guerra con Adobe. No solo era una cuestión tecnológica. Cuando Jobs regresó a Apple en 1997 pidió a Adobe que creara herramientas de edición para Mac. Adobe se negó porque la cuota de mercado era irrisoria. Nunca se lo perdonó. Y cuando pudo les devolvió la puñalada.

Con la muerte en los talones, subió su creencia en la existencia de Dios, que siempre había calculado en un 50%: “Me gusta pensar que hay algo que sobrevive después de morir. Resulta extraño pensar que puedas acumular toda esta experiencia y tal vez algo de sabiduría, y que simplemente desaparezca, así que quiero creer que hay algo que sobrevive (…). Pero a lo mejor es como un botón de encendido y apagado. Clic y ya no está (…). Quizás por eso nunca me gustó poner botones en los aparatos de Apple”.

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La publicidad como ciencia social

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Qué linda que es mi carrera! 

Les comparto esta nota por si aún no la han visto. 

 

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(Por Orlando C. Aprile) - La ideología de la comunicación publicitaria siempre se corresponde con el consumo – Umberto Eco

El término publicidad apareció por primera vez en 1655, en la Biblia y como advertencia. Poco después empezó a utilizarse para ofrecer mensajes sencillos e informativos. Con la revolución industrial, durante el siglo XIX, comenzó a tener importancia y relevancia.

En general, los mismos publicitarios matrimonian a la publicidad con el arte. Aldous Huxley, el autor de Un mundo feliz (Brave new world) la caracterizó “como la capacidad de sentir, interpretar (…) y poner los latidos del corazón de un negocio en los medios de comunicación”.

De hecho y en los hechos, en la publicidad hay mucho de arte pero básicamente está instalada en el mundo de los negocios y moviliza, en todo el mundo, miles de millones. Por esta y otra razones que se asocian,  la publicidad debe ser caracterizada como ciencia social así como ha sucedido con el marketing y con la psicología.

 

El gasto publicitario

Para conformarse como disciplina científica, la publicidad debe estructurar de manera sistemática los conocimientos mediante la observación, la experimentación y los razonamientos. De esta manera está en condiciones de estructurar sus conocimientos y establecer patrones de acción. Las grandes inversiones publicitarias, la instrumentación de las campañas y las generosas pautas en los medios de comunicación se apoyan en investigaciones, tendencias y plataformas mediáticas con la finalidad de acotar los riesgos e incrementar las probabilidades de éxito. Puesto que una campaña de publicidad no es una apuesta de lotería sino un gasto que busca convertirse en inversión.

 

Casos ejemplares

La historia abunda en ejemplos que caracterizan a la publicidad como una disciplina que busca ser científica. Por caso, en 1940 Rosser Reeves lanzó la fórmula USP (Unique Selling Proposition) para señalar que en la comunicación de un producto es mucho mas conveniente y eficaz destacar una sola de sus características o bondades del producto en lugar de alinear varias.

Al recordar el centenario del nacimiento de Marshall McLuhan, se recuperó su famosa receta The medium is the message para connotar la interrelación esencial entre el mensaje que se quiere comunicar con el medio elegido. Umberto Eco, al referirse concretamente a los mensajes publicitarios los caracterizó como un sistema de expectativas ubicado en el campo de la retórica. Y Juan González Martín distinguió a la publicidad como el instrumento esencial para promover el consumo simbólico.

Abundan así los ejemplos y los casos que indican que la publicidad es una disciplina que tiene sólidas características y, por esto mismo, tiende a ubicarse en el amplio y generoso campo de las ciencias sociales.

 

Las marcas, construcciones simbólicas

En consecuencia, la publicidad es una disciplina social porque reconoce e instrumenta valores. En este aspecto tiene como respaldo la reconocida pirámide de Maslow que orienta el proceso de consumo a partir de las necesidades básicas hacia la autorrealización. Por eso, la publicidad ha transformado los productos y bienes de consumo en marcas. Y las marcas en realidades simbólicos.

Y ya en este campo, las marcas y los mensajes publicitarios destacan los estilos de vida, especialmente en los sectores de la moda, la cosmética, el espectáculo y el turismo. Para Earnest Calkins “la publicidad modifica el pensamiento cotidiano porque le da nuevas palabras, nuevas frases, nuevas ideas, nuevas costumbres”. R. Cremoux va mas allá al bautizar a la publicidad como “la gran  madre orientadora”.

En el campo de las ciencias sociales, la publicidad debe rescatar y estructurar su impronta científica mediante la investigación, los razonamientos y la experimentación para organizar sus corpus teóricos y sus conocimientos. También debe interrelacionarse con otras disciplinas científicas tal como ya lo está haciendo con el marketing, la psicología y la semiología. Para así concentrarse en el extraordinario ámbito del consumo donde Zygmunt Bauman, Gilles Lipovestky, Jean Baudrillard, Abraham Moles, José Manuel Pérez Tornero y otros están haciendo grandes aportes.

En el campo de las ciencias sociales la disciplina publicitaria verá aumentar su complejidad, su riqueza y también sus logros. Y todo este proceso se multiplicará porque la publicidad le va a imponer su impronta creativa. Como poesía del deseo, para Bruce Barton “la publicidad, no inventó los productos ni los servicios, tampoco inspiró el coraje de quienes construyeron las fábricas ni las maquinarias que los producen. Lo que hizo y hace la publicidad es estimular la ambición y los deseos, acelerando este proceso que es el mayor incentivo para producir”.

Mediante la investigación, los estudios de casos y la experiencia, además de los errores, la publicidad está en condiciones de ser una singular disciplina científica.

Que así sea.

 

Referencias bibliográficas

Baudrillard, Jean: El sistema de los objetos (1985)

Costa, Joan: Reinventar la publicidad (1992)

Dichter, Erwing: La estrategia del deseo (1963)

Eco, Umberto: Apocalípticos e integrados en la cultura de masas (1968)

Klein, Naomi: Nologo. El poder de las marcas (2001)

Lipovetsky, Gilles: El imperio de lo efímero (1990), El lujo eterno(2004), La felicidad paradójica (2007)

Peninou, Guy; La semiótica de la publicidad (1976)

 

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Nuestra experiencia en Falabella Buenos Aires

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Este fin de semana nos quedamos en casa a descansar y aprovechamos la ocasión para ir al Falabella de la calle Florida, al cual habíamos entrado una vez sin tiempo y nos pareció lindo.

Fuimos con tiempo, muy entusiasmados con el paseo dominguero y yo, particularmente, con muchas ganas de comprar lindas cosas.

Comenzamos a recorrer el lugar bien, mirando cosas para la casa y cargando de a poco los canastitos que teníamos. Uno cada uno. Que cubiertos, que unos adornitos, que copones, que tablitas, etc etc etc.

Primer rareza: no hay suficiente espacio entre las góndolas de productos para caminar con los cestos. Y menos con la cantidad de gente que había el domingo. Primer incomodidad: mucho no podíamos movernos por lo que nuestro paseo y elección de productos se fue acortando.

(Yo tiré varias cajitas de chocolates, y Marian también me dijo que tiró a la pasada unas cuantas cosas.)

Seguimos caminando y poniendo productos en los canastos, lo que entraba, Nada de un producto grande,  y ni hablar de cervezas importadas! Imposible caminar con ese peso.

Hasta que nos acordamos que queríamos una multiprocesadora. Fuimos. La elegimos y… no entraba en ningún lugar…Ergo: a cargarla con la mano.

Segundo punto: por qué, si venden productos y cosas grandes, no ponen changuitos tipo súper? Sí, ya sé. No hay lugar. Pero entonces… ¿??

 

La descripción de la elección de productos y el paseo dominguero por el Falabella termina ahí. Aquí comienza la segunda parte del relato.

 

Vamos a la fila para las cajas. Perfecto. Mucha gente pero rápido. Llegamos a la caja con dos canastitos y una multiprocesadora y unos cuadros largos en la mano. Mucha cosa Mari (mi mama Dixit).

Y la pregunta fue: en cuántas cuotas sin interés se puede abonar?

A lo que la cajera respondió: Qué tarjetas tenes?

Respondimos todas las tarjetas que teníamos y obvio que con ninguna de ellas se podía en cuotas.

La cajera mencionó: Bco Patagonia, Visa de Galicia, BaPro, Itaú, etc etc. Varios bancos de los que no tenemos tarjetas. Ja!

Ok dijimos, paguemos en una cuota con tarjeta.

Comienza a pasar los productos. Suma suma suma hasta que dice:

Cajera: Hasta acá te tengo que pasar y hacerte un ticket porque si no te tengo que dar de alta como cliente porque excede cierta suma.

A lo que contestamos:

 Nosotros: Bueno, está bien.

Sigue sumando hasta que llega a la multiprocesadora.

Cajera: esta te la tengo que cobrar a parte porque es un electrodoméstico y te doy el ticket para que vayan por la salida de San Martín a que le revisen el producto y le den la garantía.

Nosotros: OK. Está bien.

Y a todo esto creo que a esa altura habíamos pasado como 3 tarjetas diferentes y teníamos en la mano 6 bolsas,  3 tickets, un cuadro, y la multiprocesadora en una bolsa a medio cerrar.

Nos vamos para el lado del chequeo de productos y la entrega de la garantía. Para que!!??

La fila de personas era como de una cuadra! (Bue.. sí, un poco menos, exageré). :S

Esperamos 45 minutos para llegar hasta el puesto donde un solo chico revisaba todo.

Cabe destacar que era una sola fila para entrega y revisión de productos. Esto significa que los que retiraban iban con un papel, el encargado lo iba a buscar al depósito y recién ahí lo abrían, lo revisaban, metían de nuevo el producto en la caja, lo cerraban, lo envolvían, hacían la manija con cinta en la bolsa y ahí se lo daban!

O sea..UN CHINO!!!

Imagínense que nadie nos había dicho que para la entrega de electrodomésticos había que hacer todo eso. Porque de haber sido así otra hubiera sido la historia.

En fin. Nuestra idea era ir a hacer una compra de varias cosas para la casa en un solo lugar, como lo hacemos a veces en el Easy/Jumbo por ejemplo. Pero esta vez no resultó positiva para nosotros. Por qué:

  1. Poco espacio entre los productos
  2. Sólo hay canastos y no hay changuitos
  3. Si no tenes tarjeta con descuento, los precios no son buenos.
  4. Pocas facilidades de pago con tarjeta. Cero cuotas.
  5. Tiempo de espera abundante para la entrega de electrodomésticos.

Creo que esas son las principales razones por las cuales no volveríamos.

 

Nota de color: llegamos a casa y la multiprocesadora no andaba!!! Ni un poquito. No anduvo hasta ayer, cuando Marian se dio cuenta que yo ponía la manija al revés :)

 

La mujer que invento la “Cajita Feliz” de McDonald’s

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Buen viernes para todos! Les comparto esta nota que leí en Cukmi y que me encantó.

Me es súper fácil imaginarme a Yoli! Es una genia! Felicitaciones desde ARG Yolanda!

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En 1965, Yolanda Fernández de Cofiño, o doña Yoli, inauguró junto a su esposo la primera franquicia de McDonald’s en Guatemala, y desde entonces trabaja en el área de Marketing de la compañía. Desde su lugar creó la primera Cajita Feliz del mundo, un menú infantil más juguete que la cadena de comidas rápidas adoptó después para todo el planeta.

CUKMI: ¿Cómo era trabajar en el rubro de la comida rápida en los 60?

YOLI: Nosotros comenzamos aquí en Guatemala, fuimos los primeros fraquiciadoeres del país. Y los años del comienzo fueron un poco desastrozos porque mi marido consiguió a un gerente que quebró al año y medio la compañía. Mi marido quería venderlo porque él no se dedicaba a esto solamente, era un empresario que tenía otra clase de negocios. Y como nadie se lo quiso comprar, entonces me metí a trabajar con él.

CUKMI: ¿Y cuándo fue que inventaste la Cajita Feliz?

YOLI: Realmente lo que se me ocurrió fue hacer un menú para niños. Porque teníamos las oficinas justo atrás de un restaurante, y me pasaba mucho tiempo allí y me daba cuenta de la situación: llegaba la mamá con un niño, se pedía el Big Mac y el niño no se lo comía. Entonces se me ocurrió hacer un menú para niños con una hamburguesa normal, una soda más pequeña, unas papas chicas, un sundae pequeño y compré unos juguetitos, por supuesto que ordinarios, nada finos, porque como le digo no teníamos dinero, estábamos saliendo recién de esta quiebra que le conté.

CUKMI: ¿En qué año sucedía esto?

YOLI:  Debe haber sido como el 78 que empecé con el menú de Ronald, que lo llamaba así. A principios de los 80, uno de estos americanos de mercadeo de Mc Donald’s que vino aquí me dice: ¿Y esto qué es? Y le conté y me dijo de por qué no lo presentaba en una convención  y yo que cómo voy a presentar esto en una convención –porque iba todos los años a las convenciones de mercadeo internacionales que habían, súper interesantes, donde yo aprendí todo lo que sé– donde se presentan los alemanes, los chinos de Hong Kong, cosas de lo más sofisticadas… Y yo qué iba a ir con mi hamburguesita y el juguetito ese… Ay, no, me dijo, preséntalo que es importante. Entonces la agencia me preparó una presentación, esto fue el año 86, y a mí no me dijeron nada, la verdad, como que les gustó y entonces ellos idearon hacer la cajita y meter estas cosas dentro de la cajita pero sin el helado. Y la primera cajita, la primera de las Happy Meals Box, salió a principios del 89, por ahí habrá sido…

CUKMI: ¿Tuvo un desarrollo durante la década del 80 dice?

YOLI: No, durante ese tiempo solo yo tenía el menú de Ronald en Guatemala. Ellos lo vieron en el 86 en esta presentación, me imagino que lo hablaron, lo pensaron, lo idearon y tuvieron la idea, muy buena, de mandar a hacer estas toneladas de juguetes con los chinos, que salen buenos juguetes y a mucho mejor precio. En fin, así fue como salió.

CUKMI: ¿Cuándo te diste cuenta de que era una buena idea?

YOLI:  Desde el principio supe que era una buena idea. Porque nosotros aquí en Guatemala somos un país subdesarrollado, donde cada familia tiene entre tres, cuatro o cinco niños, el estatus no es muy alto y entonces imagina que una mamá con cuatro niños, si cada niño pedía una hamburguesa y no se la comía, la dejaba ahí o le daban un sundae del tamaño de adulto y tampoco se lo comía… Eso me atormentaba a mí como dueña del negocio: casi no tienen dinero, se viene a gastar la plata y los niños no se lo comen, porque esa es la pura verdad. Además, yo tenía cinco hijos, así que uno conoce bien el sistema de los niños. La idea fue hacer un menú más barato… Ah, y después mandé a hacer unas paletas de Ronald, no sé cómo les dicen ustedes en la Argentina…

CUKMI: Chupetín.

YOLI: Pero aquí lo hicimos con la carita de Ronald… Y la idea era atraer a la familia. Porque nosotros teníamos mucha juventud en el restaurante, que es algo bueno pero están toda la tarde con una Coca Cola. Y para atraer a la familia, la idea fue atraer a los niños. Ese es un tema desde siempre en Mc Donald’s: nosotros tenemos el mercado de niños más importante de todo Latinoamérica.

CUKMI: ¿Creés que el hecho de ser una mujer latina, con otro modelo familiar y otras costumbres, tuvo que ver con que se te ocurriera a vos y no a las gerencias de marketing al más alto nivel en EEUU?

YOLI: Mire, fue una idea de una madre de familia. Esa es la pura verdad. Porque resulta que McDonald’s, por lo menos en ese tiempo, era de esas compañías gringas machistas, donde son todos hombres y no saben nada de los niños. La mujer tiene otra clase de sentimientos, más la que es madre de familia y sabe cuidar el dinero. Mc Donald’s tiene excelentes mercadólogos y sistemas de marketing tan importantes que está entre lo mejor del mundo…

CUKMI: Tanto que han logrado desarrollar tu idea.

YOLI: Y sí, yo ni me enteré y a mí no me dan ninguna regalía de eso. Si me dieran regalías no estaría aquí sentada. Me dieron un Ronald Silver, que dicen que es de plata, pero no es plata. Ellos han hecho unas excelentes estrategias mercadológicas y todo muy bueno, pero para esta cosa que tiene más sentimiento es muy difícil que los hombres se den cuenta. Mi idea no fue una idea mercadológica y estratégica fantástica, fue una circunstancia que pensé sería buena para llevar a la familia: los niños iban a querer ir porque les iban a dar un menú especial. Y además había una silla especial para los niños, donde ellos se ponían ahí y recibían su menú de Ronald, pagaban y había una anfitriona que estaba viendo que les dieran el vuelto porque los niños pagan y no esperan el vuelto. Hicimos un sistema así para atraer a los niños.

CUKMI: ¿Y qué juguetes tenían al principio?

YOLI: Esos juguetitos baratos, de esos que venden para sorpresa de cumpleaños, que aquí los venden los chinos. Después puse estas paletitas de dulce con el juguetito, haciéndolo lo más económico posible. Porque teníamos miedo también de subir precios y que la gente no nos comprara.

CUKMI: Y después se hicieron más sofisticados…

YOLI: Los juguetes de ahora cambiaron, porque no es lo mismo que vaya a la tienda de un chino y le compre 50 autitos de esos de plástico que encargar 50 millones de autitos: tienen otro precio. Ahora hay unos juguetes que no los conozco, pero las niñitas que trabajan conmigo me dicen que son muy populares en la televisión o de aquel que hay una película.

CUKMI: ¿Y cuál fue el más exitoso?

YOLI: Generalmente son todos muy exitosos, depende del muñeco. Hece poco hicimos el de la película de los Pitufos, eso fue una locura, porque a la película le dieron mucha publicidad.

CUKMI: Seguramente habrás leído sobre algunos proyectos de ley en Estados Unidos que quieren regular el menú infantil, con el argumento de que el juguete hace que los niños coman alimentos pocos saludables. ¿Qué te parecen estas propuestas?

YOLI: Dicen que los latinoamericanos son machistas, para mí los machistas son los gringos, que no permiten que las mujeres hagan nada. Y les quieren dar al niño un cartón de leche en lugar de una Coca Cola. si tú llevas a tu hijo después del colegio porque sacó buenas notas o porque te da la gana a un restaurante, y el niño quiere su cajita, con Coca Cola y no leche… No quiere la leche, que la toma en su casa casi como una obligación… Es como que tú vayas a un restaurante y pidas una ensaladita y un vasito de agua. Para eso comes en tu casa.

¿Y cómo es la cosa? Nosotros estamos forzando al niño a comprar la Cajita por el juguete y le estamos dando las papas fritas. Aunque no le compres la Cajita, ¿a tu hijo no le das papas fritas en tu casa? Si es lo que a los niños les gusta. Y lo mismo las hamburguesas, el hot dog, ese tipo de comidas: no se los das todos los días, se las das de vez en cuando. Pero se lo toman todo así a la tremenda y ahora hay que darle un pedazo de manzana… ¿Qué niño va a querer un pedazo de manzana?

CUKMI: ¿Creés que el Estado debe regular esto o es una decisión de cada familia?

YOLI: ¿Cómo va a venir el Estado a decir lo que tú tienes que comer ? Creo que ni en el comunismo… Tú sabrás lo que le conviene a tus hijos mejor que el estado. Pero tampoco creo que estas cosas pasen como ley, porque me imagino que una que otra mujer que habrá ahí tendrá el criterio de decir: un niño es un niño, y quiere comer ese tipo de cosas y jugar con juguetes. Es completamente absurdo, igual cuando empezaron a decir que en McDonald’s toda la gente engordaba porque era comida basura. Claro, si comes todos los días te va a hacer daño, pero nadie come todos los días eso.

CUKMI: ¿Te parece que va a cambiar la Cajita o siempre será igual?

YOLI: Yo no tengo la menor idea. Sé que están queriendo cambiarlo porque ven que se viene esta situación en EEUU y creen que va a ser igual para todo el resto del mundo. Sé que ya están haciendo planes para dar la cajita con las manzanas en lugar de las papas, y la leche en vez de la Coca… pero yo no sé al final si se va a materializar o no.

CUKMI: ¿Y puede tener aceptación?

CYOLI: Yo estoy segura que en Latinoamérica no va a tener aceptación por los niños latinoamericanos. En EEUU, como la gente tiene menos hijos, igual que en Europa, puede que no les importe. En Latinoamérica y Asia tenemos muchísimos niños, y esos niños no sé lo que van a hacer.

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#thankyousteve

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Los anunciantes y Cinthia Fernandez en ShowMatch

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Boa tarde Gente!!

Anoche mientras Marian dormía me quedé en la cama mirando ShowMatch. En el Bailando por un Sueño era noche de Streep Dance, y tal como el nombre lo sugiere, todas las damitas se quedaron en bolas.

Y digo bien porque la tan atrevida Cintia Fernández se quedó completamente desnuda. DES NU DA. Se le vio todo. TO DO.

Seguramente saben de lo que les hablo, porque el que no lo vio en vivo lo hizo sin duda en alguna página y/o canal que levantó el hecho.

 

En medio de esta situación incomodísima para el espectador principalmente (imaginen a la familia cenando frente al televisor con los nenes comiendo milanesas con puré :S. Sí, eran las 10 de la noche aprox.) Marcelo Tinelli hace un PNT como para cortar el clima.

 

PNT, si, leyó bien. El PNT pertenece a FunTime, empresa de viajes de 15 años que viene pautando hace muchos años en ShowMach. No conozco de publicidad en tele, pero sé que los montos de pauta son muy amplios, y que son duraderos en el tiempo. Hablaremos de 50.000 como mínimo de pauta? Eso puede llegar a equivaler a unos meses de unos segundos diarios en Tinelli.

Entiendo que la audiencia es exponencial y con un alcance amplísimo. Ojo, lo entiendo.

 

Pero el planteo es el siguiente: FunTime se debería quejar o directamente bajar la pauta del programa, ya que el contenido es lo que equivale a porno en  Internet. Y no creo que Funtime quiera asociar su marca (y la cara de la dueña que salió en la pantalla) con una mina en bolas completa en la tele. Eso se asocia con lo impuro, lo bajo, lo grasa, y mucho del estilo.

Ese episodio en online equivale a un lío tremendo de anunciante y medio y lo primero que haría el cliente sin duda en bajar la pauta, enojarse muchísimo, pedir reintegro o directamente no querer pagar. Se hablaría de lo que se contrató y se dirían cosas como: el medio no cumplió con lo prometido, el medio no cuida la marca, el medio no tiene control sobre sus anunciantes.

Notarán que aún estoy sorprendida por el episodio Cintia Fernández & FunTime. Y es porque estoy acostumbrada a paralelismos de los anunciantes entre la tele e Internet en el que uno de los puntos es que en la Tele se ve donde está saliendo, se sabe de antemano qué PBR tiene el programa, etc.

 

Lo que me gustaría que se vaya sabiendo es que en la tele no todo el contenido está cuidado y que los puntos brutos de rating son un estimado previo al VIVO de un programa, para el cual no se puede predecir exactamente cuántas personas lo verán.

 

Y además de eso, (y si me sigo dando manija me voy a terminar enojando J) Funtime qué es lo que quiere lograr con la campaña en la tele? Quiere que las niñas vean su publicidad y se anoten para el viaje de 15? Quiere que los padres vean el anuncio y tengan en cuenta la marca para el viaje de la niña?

 

Cualquiera de estas preguntas se responde mejor con Internet. Y cualquiera de los objetivos es más medible y cuantificable en Internet.